doctor jekyll hyde cromos monstruos

13 Doctor Jekyll y Mr. Hyde

«Esta historia de transformismo se debe a la pluma de Robert Louis Stevenson, que jugó con el clásico mito griego de las dos caras de un mismo personaje: la parte buena y la bestia que todos llevamos dentro. El Dr. Jekyll, investigando una vacuna para alargar la vida, decide probarla él mismo. Al momento, sufre una horrible metamorfosis convirtiéndose en un ser brutal. Llega hasta el asesinato y el científico pagará con la muerte su transgresión de las normas morales.»

 
Mira, otra vez el «transformismo» a escena 😉 …  otro clásico del terror es el famosísimo Doctor Henry Jekyll, protagonista como bien cuenta la historia del cromo de la novela de R.L. Stevenson «El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde», del año 1886 y que ya estáis tardando si todavía no habéis leído. Este personaje dual es otro que cuenta con innumerables adaptaciones al cine y la televisión, siendo las más famosas «El hombre y el monstruo» dirigida por Robert Mamoulian en 1931 y «El extraño caso del Dr. Jekyll» que protagonizaron los famosos Spencer Tracy, Ingrid Bergman y Lana Turner 10 años después a las órdenes de Victor Fleming. Y no nos olvidemos de la versión muda de 1920 ni de las hammerianas «Las dos caras del Dr. Jekyll» (de Terence Fisher, quizá mi favorita de todas) o la algo marciana pero estupenda «El Dr. Jekyll y su hermana Hyde«.

 
Tengo que reconocer que siempre he sentido debilidad por este personaje, porque es fácil identificarse con él: todos somos a la vez Jekyll y Hyde, y si tomásemos la famosa poción a saber  las barbaridades que seríamos capaces de cometer sin ese «freno invisible» que nos proporcionan el sentido común, la moral y la educación recibida. El protagonista de esta historia quiere separar su lado malvado para aislarlo, pero como tantas veces ocurre el mal termina por aflorar, pues está indisolublemente unido a la naturaleza humana. Podemos controlarlo, pero nunca acabar con él.
En cuanto al cromo en sí, es de los que daban bastante mal rollo: un tipo con la mitad de la cara normal y la otra de una auténtica bestia parda al que le hace falta una visita urgente al peluquero/barbero del barrio. Por cierto, buen recurso del dibujante lo de dividir tan gráficamente las dos personalidades del protagonista, ante la imposibilidad de mostrar a la vez a Jekyll y a Hyde. Un gran cromo, si señor 🙂

novia frankenstein cromos monstruos

14 La Novia del Monstruo de Frankenstein

«El terrible éxito popular de las historias sobre el monstruo de Frankenstein ha catapultado toda una serie de personajes a su alrededor, de gran aceptación, como Igor, o la novia que reclama para sí al doctor. A negarse éste, el monstruo entra en cólera y amenaza con exteeminar a toda la familia de su hacedor. En el corazoncito del monstruo siempre hay un lugar para las damas y las niñas. Stoker, su creador, dió mucho enfasis a la amistad del ser con una niña.»

 
Cómorr? Stoker? Creador de Frankenstein? Bueno, lo entenderemos como un lapsus porque en el cromo correspondiente se atribuyó correctamente la «paternidad» del Monstruo de Frankenstein a quien corresponde: Mary Shelley. Erratas aparte, tenemos aquí a otro icono clarísimo del cine de terror clásico: la Novia de Frankenstein, que dio nombre a la película de James Whale del año 1935, de nuevo con Karloff dando vida al monstruo y con Elsa Lanchester en un interesantísimo doble papel (la autora Mary Shelley en el prólogo y la novia en el inolvidable tramo final). La película consiguió algo que parecía imposible… superar a la primera en practicamente todos los aspectos, además de incorporar como ya hemos comentado un nuevo icono al imaginario popular: la esquiva «Novia» que el doctor crea y que intenta ofrecer al monstruo, algo a lo que la chica no parece demasiado dispuesta (lo cual no es de extrañar porque no es que el bueno de Franky fuese ni mucho menos un adonis).

 
En el cromo, sin ser de los mejores, podemos identificar perfectamente al personaje de la Novia, con ese peinado tan característico y que aparece bajando unas escaleras con cara de: «¡anda que ya le vale al doctor, quererme encalomar al engendro este!» 😉

estrangulador londres cromos monstruos

15 El Estrangulador de Londres

«El cine de terror se ha aprovechado en ocasiones de los archivos policiales. Inspirada en hechos reales, este personaje se ha llevado al cine en muchas ocasiones: con el fin de conseguir dinero para pagar sus múltiples deudas de juego, Peter More dedice extrangular a sus víctimas para robarlas. Descubierto y perseguido por la policía es acorralado en la Catedral de Saint Paul. Al sentirse atrapado, el hombre cae desde lo alto de una de sus torres.»

 
Tengo que reconocer que cuando empecé el análisis de este album no tenía ni pajolera idea de quién era este señor. Después descubrí una película no demasiado conocida del año 1971 dirigida por Richard Fleischer y basada en hechos reales llamada «El estrangulador de Rillington Place» (que por cierto resultó ser una película excelente) cuyo protagonista podría ser al que hace referencia este cromo, aunque el nombre del estrangulador de marras no era Peter More sino John Reginald Christie. Aquí no pondría la mano en el fuego pero lo más probable es que la referencia del cromo aluda a este personaje (aunque si es así esta vez no se parece en nada al del film).

 
Aunque el personaje ya hemos visto que no es especialmente conocido comparado con la mayoría de sus «compañeros de sección», el cromo en cambio es una maravilla, con ese tipo con cara de auténtico sádico hijo de puta haciendo el gesto de estrangular con las manos. Qué mirada, qué sonrisa aviesa, qué uñas… a mi no me inspira especial confianza 😉

manos de orlac cromos monstruos

16 Las Manos de Orlac

«En 1935, Karl Freud, el director de fotografía más importante del postexpresionismo alemán, rodó la película «LAS MANOS DE ORLAC». El drama es tan emocionante que se han llegado a hacer varios films más sobre el pianista Orlac. Orlac Pierce, famoso pianista, sufre un terrible accidente ferroviario, perdiendo sus dos manos en la tragedia. Un Dr. le implanta dos nuevas manos -de un asesino- y, a pesar de su voluntad, las manos le obligan a… ¡matar!»

 
Otro cromo en el que los autores muestran su conocimiento cinéfilo, pero aunque, efectivamente, la versión más famosa de «Las manos de Orlac» fue la rodada por Karl Freund en 1935, con el gran Peter Lorre como villano (en uno de sus mejores papeles en la pantalla), hay que hacer referencia a una también notable versión anterior del año 1924 y que dirigió Robert Wiene: director alemán que alcanzó la fama gracias a «El gabinete del Doctor Caligari», realizada 4 años antes. La historia del cromo es muy parecida a la «real»: el pianista Orlac tras sufrir un accidente y someterse a una operación en la que se le implantan dos nuevas manos que pertenecieron a un asesino, se ve sumido en la psicosis de no saber si dichas manos van a obligarle también a él a matar. Si queréis saber si esto es cierto o no ahí tenéis las dos películas para comprobarlo 😉

El dibujo de este cromo merecería un comentario, porque no está inspirado realmente en Orlac sino en Gogol, el villano que como ya hemos comentado interpreta Peter Lorre en la versión del 35. Con esta misteriosa y siniestra apariencia se presenta en una de las más famosas escenas de la película ante un aterrorizado protagonista, haciéndose pasar por el asesino al que pertenecían sus manos y haciéndole creer que había vuelto de entre los muertos. Ya de niño y sin conocer obviamente la existencia ni de esta película ni de esta escena, la imagen del cromo me resultaba absolutamente perturbadora, sobre todo por esas manos metálicas. Un cromo de los más recordados y míticos.

miriam cromos monstruos

17 Miriam

«Los malos espíritus, los espectros, los muertos vivientes, son fenómenos misteriosos y enraizados en el alma humana, que el cine ha sabido aprovechar como «La noche de los muertos vivientes». Y también los pintores, como Clairin en «La aparición». Miriam es condenada a vivir eternamente y vaga a través del tiempo como un espectro. Pero cada seis días asesina a una inocente… es el modo de cumplir un viejo ritual que la hace inmortal!»

 
Tras toda una vida sin tener ni pajolera idea de quién demonios podría ser esta zumbada de Miriam, hace tiempo leí en internet un comentario de alguien que hablaba de este album de cromos  que me sacó de la duda: se trata casi con total seguridad de Miriam Blaylock, protagonista de «El Ansia» (1983), película del malogrado director Tony Scott. Interpretada por Catherine Deneuve, se trata de una vampiresa moderna que goza del don de la eterna juventud, algo que obtiene al alto precio de tener que asesinar a personas para alimentarse de su sangre. Es una película que no gustó demasiado en su momento pero que a mi me pareció interesante, sobre todo su sobrecogedor tramo final (que obviamente no contaré para no spoilear la peli 😉 ).

La historia del cromo esta vez es tirando a flojilla, divagando sobre muertos vivientes y haciendo una referencia al famoso film de George A. Romero que no viene demasiado al caso, y dando solamente con las dos últimas frases alguna pista sobre la identidad de esta misteriosa Miriam. El aspecto de la susodicha en el cromo no sirve en absoluto para identificarla con el personaje interpretado por Catherine Deneuve, pues se asemeja más a una psicópata cualquiera (con unos bonitos ojos azules, lo uno no quita lo otro) que a la vampiresa del film. Eso si, aquí vemos que a Carme y Ricart no les tiembla el pulso a la hora de incluir motivos sangrientos en el album, cosa que hoy en día escandalizaría a más de una mamá puritana que prohibiría a su pequeñín coleccionar algo semejante.

dorian grey cromos monstruos dorian gray

18 Dorian Grey

«El autor literario de la obra «El retrato de Dorian Grey» fue el gran poeta inglés Oscar Wilde. En otros tiempos, los hombres creían que podían pactar con el diablo ofreciéndole, a cambio, su alma, tal es el caso de Fausto y el aristócrata inglés de esta obra. A cambio de la eterna juventud, el aristócrata vende su alma al diablo, pero algo sucede en el retrato que se hace pintar siendo joven: ¡la obra refleja en su rostro las huellas de sus crímenes!»

 
Personaje mitiquísimo y de los que no necesita presentación. Como bien cuenta la historia del cromo, fue Oscar Wilde quien en 1890 publicó la famosísima novela (otra de las que hay que leer si o si al menos una vez en la vida) «El retrato de Dorian Gray» (con «a», no Grey con «e», aquí hay una nueva errata de los autores), que posteriormente gozó de unas cuantas adaptaciones al cine de las cuales la mejor y más célebre es la del año 1945, dirigida por Albert Lewin (PELICULÓN, señores). Dorian es un joven inglés de buena posición social y enorme belleza que tras posar para un retrato para su amigo pintor Basil Hallward formula un peculiar deseo: permanecer siempre tan joven y tan bello como en el cuadro. Por extraordinario que ello resulte, dicho deseo se cumple (aunque no está claro que sea el diablo el responsable de ello como dice la historia del cromo) , pero tiene sus consecuencias: Dorian permanece en efecto eternamente hermoso y no envejece ni un ápice, entregándose sin miramientos a una vida de excesos y de actos crueles y egoístas que sufren cuantos le rodean… pero el retrato si que va cambiando: envejece, se desfigura, y la imagen del bello joven se va convirtiendo en la de un horrendo monstruo, siendo el vivo reflejo de los actos de Dorian.

Este cromo es probablemente mi favorito de toda la colección. Es sin lugar a dudas uno de los más terroríficos del album, y uno de los que más miedo me daba de crío. El horrendo Dorian del retrato que vemos está claramente inspirado en una famosa escena del film de Lewin que antes he citado, en la que durante unos instantes se abandona la fotografía en blanco y negro utilizada en todo el resto de la peli para pasar al color y mostrarnos en toda su crudeza la abominación en la que se ha convertido el retrato del protagonista, fiel reflejo de su alma. Verdaderamente aterrador…

jack el destripador cromos monstruos

19-20 Jack el Destripador

«Típico caso real donde el cine ha hurgado en muchas ocasiones buscando el por qué de tantos asesinatos. El éxito de cualquier película de terror consiste en mantener el «secreto», el «suspense» de la historia. Pues bien, el múltiple asesino Jack, al que llamaron EL DESTRIPADOR, jamás fue descubierto. Sembró el terror en Inglaterra, asesinando por la noche a infinidad de personas. Fueron inútiles todos los esfuerzos de Scotland Yard para identificar y detener al culpable.»

Este celebérrimo personaje del album además de ser un cabrón con pintas como la mayoría de sus «compañeros» existió en la vida real, lo cual hace el mito si cabe aún más atractivo….

Corría el año 1888 cuando en el barrio londinense de Whitechappel, un misterioso asesino sembró el terror: mataba prostitutas, estrangulándolas, y posteriormente seguía con ellas un macabro ritual consistente en degollarlas y extraer de sus cuerpos algún órgano interno (de ahí lo del «destripador») con una habilidad tal que muchas hipótesis apuntaron a que el asesino tenía conocimientos de cirujía. Este criminal no solamente cometía estos asesinatos, sino que además se permitía el lujo de alardear de ellos, llegando incluso a enviar cartas a Scotland Yard y a los periódicos atribuyéndose los crimenes y amenazando con seguir cometiéndolos. Esto no hizo sino acrecentar su leyenda, y aún más lo hizo el hecho de que Jack jamás fue descubierto ni obviamente detenido, y desde entonces millones de historias han seguido alimentando este inmortal mito.

Evidentemente el mundo del cine (como bien indica la historia del cromo) no se quedó con los brazos cruzados ante este auténtico filón, y hay incontables películas acerca de este personaje, destacando algunas como «El enemigo de las rubias» (1927) dirigida nada menos que por el maestro Alfred Hitchcock (film en el que ya apuntaría su incipiente talento); «Jack el destripador» (1944) dirigida por John Brahm y con un inquietante Laird Cregar como presunto aesino; «Las manos del destripador» (1971), inevitable acercamiento al mito por parte de la Hammer con la «novedad» de que es la hija de Jack la protagonista; o «Desde el Infierno» (2001), interesantísima película dirigida por los Hnos. Hugues y basada en la novela gráfica del mismo nombre (tomado a su vez de una de las cartas de Jack el destripador, que terminaba con esas enigmáticas palabras). Un soberbio Johnny Depp  es en esta ocasión Abberline, el agente de la ley que se encarga de la investigación de los crímenes.

En cuanto al cromo (doble), está sin lugar a dudas entre mis favoritos (y muy arriba en el top): no hay sangre, no vemos a Jack en acción…. pero de pequeño os juro que ver la sombra de esa mujer en ese callejón tétricamente iluminado, y al asesino con esa capa y ese sombrero escondido en la esquina esperando su llegada cuchillo en ristre, me producía más terror que el que pudiese haberme dado ver el momento del asesinato en si mismo. Espléndida ilustración.

condesa de bathory cromos monstruos

21 La Condesa de Bathory

«Otro triste caso real que fue llevado al cine en «Cuentos inmorales». Se trata de la condesa Elisabeth Bathory, llamada también «la condesa sangrienta» por sus infames crímenes realizados en su condición de «sangre azul». Intentando conseguir la eterna juventud, la condesa hacía detener a las más bellas jóvenes para luego asesinarlas con el fin de bañarse con la sangre de sus víctimas. Se cree que llegó a matar hasta 600 muchachas.»

Y seguimos con los personajes reales, nada menos en esta ocasión que la famosa «condesa sangrienta»: la húngara de impronunciable nombre Erzsèbeth (Elisabeth para los autores del album) Bathory, nacida en 1560, aristócrata obsesionada con la belleza y con la eterna juventud que según la leyenda (al parecer no confirmada) no tenía otro «entretenimiento» que llevar a su castillo a muchachas de clase humilde, a las que con el pretexto de contratarlas como sirvientas terminaba torturando, asesinando y bañándose en su sangre a la que al parecer la condesa atribuía la mágica cualidad de preservarla jóven eternamente. Como dice la historia del cromo, se le atribuyen más de 600 asesinatos, y según la leyenda su gran error fue que, una vez que ya no encontraba en la región chicas pobres (cuya vida en aquella época valía bien poco, por desgracia) a las que llevar a su castillo engañadas por la promesa de un buen sueldo a cambio de sus servicios como doncellas, comenzó a asesinar también a muchachas de clase social más alta por lo que finalmente fue descubierta, capturada y condenada a cadena perpetua (su sangre azul la libró de la pena capital, aunque falleció en prisión).

A esta buena mujer la hemos visto en varias ocasiones en el cine. Una de ellas en el film dividido en episodios y de tinte erótico «Cuentos Inmorales«, que los picarones de Carme y Ricart citan en la historia del cromo (un álbum infantil en el que se cita una película erótico-festiva, ahí queda eso). Fue dirigida por Walerian Borowczyk (ya que estamos con nombres impronunciables) en 1974. Como película vale muy poco, aunque sea precisamente el segmento dedicado a Bathory el mejor con diferencia del film (aunque simplificando mucho, son tetas y culos y poco más). Bastante más interesantes son otros títulos como «La condesa Drácula» (Peter Sasdy, 1971) de la Hammer, en la que la musa del terror Ingrid Pitt da vida a la macabra condesa; o «Ceremonia Sangrienta«, film español dirigido dos años después por Jorge Grau y también muy recomendable (puro fantaterror español). De todas formas si lo que preferís es ver a jovencitas correteando como Dios las trajo al mundo ved la que os recomiendan Carme y Ricart, vedla…

Aunque la historia de Bathory es apasionante, el cromo no es en esta ocasión de los más logrados: una abuelita con cara de mala ostia, en camisón y con un cuchillo ensangrentado. No es de los peores del album en absoluto, pero ni chicha ni limoná…

golem cromos monstruos

22 El Golem

«Las leyendas judías sirvieron de guía a esta obra, surgida de la mente del escritor austríaco Gustav Meyrink, nacido en Viena en 1868. Se trata de un rabino que, necesitando un criado, creó un ser de arcilla por medios rituales, dándole vida propia. Sin embargo, al cabo de seis días, el ser se rebela contra su creador y huye sembrando el terror y la destrucción a su paso.»

Aquí tenemos al Golem, protagonista de otro film clásico y mudo perteneciente a la vertiente del expresionismo al igual que lo era la citada anteriormente «Nosferatu«. «El Golem» es una película alemana dirigida en el año 1920 por Paul Wegener, y nos narra la historia de un rabino y nigromante judío que para combatir las injusticias que sufre su pueblo (los judíos siempre muy sufridos, ellos) crea la figura de un gigante de arcilla a la que logra conferir vida gracias a sus conjuros. Una vez utilizado para sus propósitos, el rabino intenta deshacerse de su creación, pero éste como indica la historia del cromo se rebela contra él y escapa de su control.

El Golem que vemos en el cromo es una fiel recreación del de la película de Wegener, y sería más que un monstruo propiamente dicho más bien el equivalente en la mitología judía del Adán del cristianismo: ambos son seres modelados a su imagen y semejanza por un ser o entidad superior a partir de materia inanimada y dotados de vida por él mismo. Podríamos considerarlo también un «hermano mayor» del Monstruo de Frankenstein 😉

zombie cromos monstruos

23 Zombie

«Es un ser muerto y luego revivido, pero sin cerebro ni alma. Estas leyendas son muy populares en el Caribe. Se dice que mediante un rito vudú, la persona hechizada es desprovista de voluntad propia, obedeciendo únicamente las órdenes de aquel que los ha convertido en muertos en vida. El cine se ha aprovechado de los zombis y existen en el mercado infinidad de películas con estos alucinantes seres sin cerebro.»

Otro personaje (o personajes, porque en esta ocasión suelen aparecer en multitud, propagándose en forma de plaga) clave en el cine de terror, y que en los últimos años está más de moda que nunca gracias a la famosa serie «The Walking Dead«. En efecto, el zombie es un ser humano que muere y después revive, pero convertido en un ser monstruoso carente de voluntad y que se guía únicamente por un instinto: alimentarse a toda costa (casi siempre de personas, que es lo que habitualmente tiene más a mano la criaturita). Es característica (sobre todo en el gore) esa imagen recurrente de un grupo de zombies alimentándose de las tripas del pobre desgraciado que ha tenido la desgracia de cruzarse en su camino…

Dicen Carme y Ricart que el cine «se ha aprovechado» de los zombis, como si estos existiesen realmente y los despiadados cineastas les hubiesen obligado a actuar gratis (o igual a cambio de comida, siempre habrá algún extra al que nadie echará en falta… 😉 )… pero coñas aparte es cierto que el sub-género zombie (o zombi, sin «e» final, ambas variantes se aceptan) es uno de los que cuenta con un mayor número de fans. Aunque ya en 1943 Jacques Tourneur tocara este tema en la clásica (e interesante) «Yo anduve con un zombie» (donde se hace hincapié en ese rito vudú del que habla la historia del cromo y que es el origen real del mito), fue sin lugar a dudas George A. Romero quien en 1968 marcaría un antes y un después en este sub-género con la celebérrima «La noche de los muertos vivientes«, película de bajo presupuesto que sin ser un prodigio ni en lo visual ni en lo argumental fue sin lugar a dudas fuente de inspiración para toda la obra posterior sobre zombies. El propio Romero dedicaría gran parte de su posterior carrera a incidir en esta temática, en films como «Zombi«, «El dia de los muertos» y tantas otras, así como otros directores entre los que podríamos destacar a Zack Snyder en «Amanecer de los muertos» (2004, remake a su vez de «Zombi» de Romero), que posiblemente sea mi película de zombies favorita. Muy a destacar también la mini-serie británica «Dead Set» (2008), que efectúa una mezcla imposible: Zombies+Gran Hermano, con excelente resultados. Evidentemente el listado de películas con esta temática sería extensísimo, me he limitado a citar algunos ejemplos representativos.

En cuanto al cromo, nuevamente no es de los más logrados del album pero es resultoncete, con ese muerto viviente de ojos amarillentos y ropas rasgadas destacándose entre la neblina. Recuerda un poco al memorable videoclip «Thriller» de Michael Jackson (tenía que citarlo hablando de zombies porque es MÍTICO).

fantasma de la opera cromos monstruos

24 El Fantasma de la Ópera

«El público conoció a este fascinante ser en la obra del escritor francés Gastón Leroux. Las alcantarillas de París, la música de órgano, la amargura de este ser, son los elementos básicos para otorgar a «El fantasma de la ópera» un lugar destacado en los mitos de terror. Se trata de un gran músico que, al quedar desfigurado a causa de un incendio, se refugia en las cloacas de París. Pero todo le va mal cuando rapta a una cantante para mostrarle sus nuevas obras musicales.»

Con este cromo damos por concluída la sección «Monstruos del cine«, la primera del álbum y sin lugar a dudas mi favorita hoy en día, debido a mi gran afición al séptimo arte y a mi especial debilidad por el cine de terror. Y no podría concluir la sección de mejor forma que con uno de mis monstruos favoritos de todos los tiempos: El fantasma de la ópera. Se trata de un personaje creado por (como bien cuenta el album, una vez más) el escritor Gaston Leroux en el año 1910. La principal particularidad de este ser es que tiene mucho más de humano que de monstruo: de hecho es sencillamente una persona (de gran talento, además) con la cara desfigurada a la que la soledad y el aislamiento (y el amor, por qué no decirlo) han hecho perder la cabeza y han acabado convirtiéndolo en el villano de la función.

El fantasma, cuyo nombre real es Erik, es un hombre que debido a la malformación de su cara se ve obligado a escapar de una sociedad parisina que evidentemente no va a aceptar a alguien como él, y se refugia en los subterráneos del palacio de la ópera. Desde allí contempla el discurrir del día a día en el teatro (en el que siembra el pánico con sus enloquecidas acciones), y se enamora perdidamente de la joven cantante Christine Daae, a la que secretamente desea y con la que incluso se comunica y le transmite sus conocimientos sobre música. La joven al principio le cree un ángel enviado por su difunto padre, pero el fantasma preso de los celos (pues Christine está enamorada de un muchacho de nombre Raoul) termina por secuestrarla y revelar su macabra identidad. Es la típica historia del amor imposible, de la bella y la bestia, de la virtud enfrentada a la fealdad… una historia trágica y verdaderamente muy triste. Y una novela de obligada lectura.

En el cine tenemos infinidad de versiones de esta historia. Una de las más brillantes es la de 1925, un clásico del cine mudo dirigido por Rupert Julian y con el legendario Lon Chaney (antes hemos hablado de su hijo Lon Chaney Jr. y su interpretación en «El hombre lobo«) en el papel del fantasma. Chaney era un auténtico maestro del disfraz y la caracterización, y ésta es probablemente su creación más famosa y alabada: un ser deforme y atormentado, que protagoniza una de las escenas más famosas de la historia del cine clásico cuando, mientras toca el órgano, Christine le arranca la máscara y vemos su horrible rostro por primera vez. Posteriormente tanto la Universal como la Hammer (entre otros muchos) dedicaron un título de sus ciclos de terror a este personaje. Y por supuesto no podemos olvidar tampoco citar el famosísimo musical de Andrew Lloyd Webber, que también tuvo su versión en el cine en 2004, de la mano de Joel Schumacher (película que personalmente me entusiasma).

En el cromo vemos a un terrorífico fantasma clarísimamente inspirado en el de Chaney, representado junto a su célebre órgano y con su característica capa. Aunque como decían los amigos de «Los podcasts de Fran y Quique» se da también cierto aire a Cañita Brava 😉

25-26 Goliat

«Goliat es el nombre de un guerrero filisteo, de enorme estatura, que, poderosamente armado, desafió al ejército de Israel. Después de dar muerte a varios hebreos fue desafiado por un joven pastor llamado David. Su única arma: una honda que usaba para lanzar piedras a las ovejas. En la lucha consiguió abatir a Goliat al lanzarle una piedra con la honda en la frente. Luego, con enorme sangre fría, desenvainó el propio cuchillo del filisteo y le dió muerte.»

Pues tras el repaso a los monstruos del cine (aunque más adelante aparecerán más, «fuera de sección» por así decirlo), comienzo con la sección «Gigantes», una de las más breves y en mi opinión menos interesantes del album, pero que evidentemente hay que comentar también.

El primer gigante que aparece es el famosísimo Goliat, personaje bíblico que para su vergüenza es famoso únicamente por ser derrotado y humillado por un pastor canijo e insignificante (que después llegó a rey, una cosa no quita la otra) que iba armado con una simple honda. Se trataba de un guerrero filisteo de descomunal tamaño, que desafió al ejército de Israel a que enviasen a un soldado a luchar contra él, confiado de que nadie podría superarle debido a su fuerza y estatura. David, que evidentemente no podía competir con él en ese terreno, utilizó la astucia (bueno, la astucia y un buen canto «rodao», que también hizo lo suyo…). Como curiosidad, es el único personaje de la Biblia citado en todo el album (yo no soy una persona religiosa, pero reconozco el valor literario y cultural de dicho libro). Por añadir el consabido referente cinematográfico (aunque a partir de ahora va a ser más complicado con la mayoría de cromos) existe una película italiana del año 1960 que no he tenido el placer de ver de nombre «David y Goliat«en la que intervino el mismísimo Orson Welles, aunque lo cierto es que por raro que parezca esta historia a priori tan atractiva no ha sido llevada jamás a la gran pantalla por ninguna superproducción hollywoodiense, al menos que yo conozca…

En el cromo vemos a un David de gran parecido con He-Man de los Masters del Universo (aunque con una especie de faldita) a punto de lanzar la piedra y cargarse a Goliat, que se da un cierto aire a Bud Spencer. Al fondo debería haber un nutrido ejército contemplando el combate, pero se ve que el dibujante pensó que para qué complicarse tanto la vida para un puto cromo de mierda y ha pintado solo un grupito de colegas que parece que vienen disfrazados de una despedida de soltero…